diumenge, 1 de desembre de 2013

Robert J. Sawyer: “La guerra entre ciencia y religión es el asunto más grave de nuestro tiempo”

Opinió 
Robert J. Sawyer. Foto de Adrià Guxens

 También podéis leer la entrevista en inglés (VO) y en catalán (T).
Traducción al castellano de Nua Watford

Sólo hace falta cruzar unas cuantas frases con Robert J. Sawyer para darse cuenta que es un pozo de conocimiento. También se nota que es profesor ya que no abandona un tema hasta que lo ha entendido del todo. Ahora bien, por como va vestido –lleva una camiseta oriental con un dragón dorado– nunca dirías que este es uno de los pocos escritores que han ganado los tres premios más prestigiosos de la literatura de género –el Nebula, el Hugo y el John W. Cambell Award– sino otro fan más que ha venido al Festival Celsius 232 de Avilés para conocer a sus ídolos. Pero es que para Sawyer lo importante es el contenido, las metáforas que puede esconder un libro. Por esto defiende que la ciencia ficción debería nombrarse ficción filosófica, porque te plantea preguntas.
Adria’s News habla con este escritor canadiense que está muy orgulloso de ser el primer autor de ciencia ficción en tener una página web. “Por esto tengo el dominio más guay de todos”, dice, refiriéndose al portal www.sfwriter.com. Es una entrevista que acaba él mismo preguntándome una cosa a mí: “No tendrás un coche por casualidad, ya que a Steven Erikson, mi mujer y yo nos encantaría acercarnos al Museo Jurásico de Asturias…” Una adicción al saber y al conocimiento que en el caso de Sawyer parece no tener límites.




Muchos se refieren a ti como el decano canadiense de la ciencia ficción. ¿Sientes que ese título conlleva cierta responsabilidad?
La CBC fue quien primero me llamó así y sí, creo que viene con ciertas responsabilidades. He formado parte activa de la lucha a favor del reconocimiento del valor que tienen la ciencia ficción y la fantasía por parte de los diversos consejos de las artes existentes en Canadá. A principios de año escribí un artículo de opinión en el Ottawa Citizen, que es el periódico de circulación más amplia de la capital canadiense, en el que discutía cómo el Consejo de las Artes de Canadá ha ignorado la ciencia ficción sistemáticamente, incluyendo mi propia obra; en mi caso, durante casi 20 años.

Afortunadamente esto ya no es así.
No, ahora tengo suerte de contar con una plataforma, de tener voz en el escenario nacional de Canadá, y creo que tengo la responsabilidad de recordar al pueblo y al gobierno canadiense que tenemos escritores de ciencia ficción y fantasía de primera clase en el país. He pasado mucho tiempo como mentor de autores jóvenes emergentes de ciencia ficción y fantasía. Ahora mismo estoy trabajando con una escritora nativa canadiense. La ciencia ficción ha marginado a nuestra gente nativa, así que ella está marginalizada como mujer, como nativa y como escritora de ciencia ficción. Elegí ser su mentor porque, como diría Peter Parker: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.

Eres uno de los pocos escritores que han ganado los tres premios principales del mundo de la ciencia ficción: el Hugo, el Nebula y el John W. Campbell Memorial Award. ¿Esperabas ganarlos?
El primero de ellos, el Nebula, lo gané en 1996 y, aunque me encantó ganarlos todos, ese fue el que cambió mi vida. De la noche a la mañana pasé de ser una promesa a un nombre establecido que vendía ejemplares. Cambió mi situación económica. Había sido escritor de ciencia ficción a tiempo completo durante unos cuatro años, pero llevaba una vida marginal. Ganar el premio Nebula lo cambió todo. Mis ingresos en América se duplicaron, en Japón pasé a ganar cinco veces más… Desde entonces no me he tenido que preocupar para que se publicaran mis libros o por tener un público. Después gané el Hugo y, finalmente, el John W. Campbell Memorial Award. Sin duda fue genial ganarlos, pero el que cambió mi vida fue el Nebula.

Compromiso “Tengo la responsabilidad de recordar al pueblo y al gobierno canadiense que tenemos escritores de ciencia ficción y fantasía de primera clase en el país”

Cuando eras más joven querías ser paleontólogo. ¿Qué te atrae de esta profesión?
Toda mi vida me han fascinado los dinosaurios. Mi amigo Robert Charles Wilson, otro escritor de ciencia ficción canadiense que también ha ganado el Hugo, dice que sigo manteniendo mis fascinaciones juveniles: dinosaurios, ciencia ficción, pizza y leche con chocolate. Creo que tiene razón [Risas].

Son buenas fascinaciones.
¡Son geniales! Pero a mí me llaman la atención los dinosaurios por la misma razón por la que me llamaba la atención la ciencia ficción: porque son una forma de vida alienígena. Cuando yo era niño no teníamos ni idea de que este parque [la entrevista se está realizando en un parque de Avilés] estaba lleno de dinosaurios porque en los 60’ no sabíamos que los pájaros eran dinosaurios. Pensábamos que esas increíbles criaturas vivieron y murieron posiblemente por una catástrofe cósmica, lo que luego se confirmó. Eran alienígenas en todos los aspectos, no como cualquier otra cosa que pudo sobrevivir. Me gusta investigar e ir construyendo el puzle gracias a los restos fragmentarios y las sutiles pistas en los fósiles, averiguar cómo pudieron haber sido su fisiología y estilo de vida. ¡Todavía me fascina! Mi amigo Steven Erikson, a quien entrevistarás después, es arqueólogo, ¡es lo mismo! Es una fascinación por civilizaciones y formas de vida que fueron pero ya no existen. Esto crea una duda muy importante: ¿Por qué tenemos la suerte de existir?

Nosotros tenemos suerte de existir pero has mencionado también a los alienígenas. ¿Crees que existen?
Absolutamente.

¿Contactaremos con ellos este siglo?
Esa es una pregunta diferente [Risas]. Hay unos 400 billones de estrellas en nuestra galaxia y hay billones o trillones de galaxias. Parece muy probable que haya vida en algún otro lugar del universo; que una pequeña cantidad de planetas haya llevado a vida inteligente. Incluso sospecho que puede ser en el sistema solar: en Marte, en los océanos de Europa, ¿sabes? Bajo la superficie. Así que no creo en alienígenas porque no hay evidencia empírica de su existencia, pero creo que es muy probable que existan. Creo que sí vamos a contactar con ellos va a ser este siglo. Detectaremos una señal inteligible o habremos hecho suficientes estudios como para determinar que estadísticamente es probable que estemos solos. Ambas respuestas son sorprendentes, pero sí que creo que tendremos una respuesta antes de que acabe el siglo.

Ciencia Ficción “Su trabajo no es predecir el futuro, sino presentar todas las opciones para que podamos decidir qué futuro queremos”


Cabe destacar en tu obra la intersección entre ciencia y religión. ¿Por qué te atrae esta mezcla?
No sé cómo es aquí en España, pero en los Estados Unidos, en particular, hemos visto retroceder a una nación que era la más avanzada del siglo XX. Estamos cambiando al hombre en la luna y la energía nuclear por una nación supersticiosa que demoniza la ciencia y los científicos. La Tierra se encuentra al borde del abismo de su existencia debido al cambio climático, que indiscutiblemente está causado por el ser humano. También es indiscutible para la comunidad científica que el clima está cambiando y que el ser humano es responsable y que, por tanto, tan solo acciones tomadas por nosotros van a resolver el problema. La nación más evolucionada tecnológicamente que ha habido nunca está retrocediendo y dejando de lado la ciencia por razones religiosas. ¡La supervivencia de la raza humana! Tú, yo, todos dependemos de esta guerra entre ciencia y religión. Tenemos que resolverlo ahora o moriremos como raza, no hay asunto más grave en nuestro tiempo. Debemos elegir entre el racionalismo, que es irónicamente el camino a la salvación, o el misticismo, que lleva al Armagedón.

Veo que tienes un lado científico muy fuerte, pero ¿eres religioso?
No, no lo soy. Respeto mucho a la gente religiosa que se cuestiona las cosas con la mente abierta. Hay una metáfora en mi novela Wake (2009), que trata sobre una chica ciega cuya mejor amiga es musulmana y dice sentir la presencia de Dios en su vida. La chica ciega tiene que pensar sobre ello, sobre si cuando su amiga le dice que puede ver las estrellas en el cielo, que ella nunca ha visto, ver el arco iris, que ella nunca ha visto, que al final de la calle hay objetos verdosos, cuando ella nunca sabrá qué es el color verde y no puede llegar al final de la calle… ¿Se lo está inventando? ¿Está delirando? ¿Le está mintiendo o de verdad tiene experiencias que ella no puede tener debido a un problema neuronal? La segunda hipótesis es más probable. ¿Y sobre sus creencias religiosas? Su amiga cree que ha sido tocada por alguien que no la ha tocado y no está programada para experimentarlo. Ahí hay algo… No creo que Dios exista.

¿Qué opinas sobre el más allá, la inmortalidad? Algo de lo que también hablas en tus novelas.
No creo en el más allá. En mi opinión creer en el más allá es la noción humana más perniciosa que hay. Mi hermano menor murió hace 55 días. ¿Se ha ido completamente o su espíritu sigue existiendo en el cielo, el infierno, el limbo u otro sitio? No. Se ha ido completamente. Los procesos bioquímicos que eran Alan Sawyer dejaron de existir el mes pasado. Se han roto los componentes químicos y se ha ido. Estoy absolutamente convencido de ello y él lo hubiera estado también. También estoy convencido de que estamos en una cúspide más allá de la del clima, que ya he mencionado. Mi generación, y nací en los 1960, es la última generación que morirá de causas naturales o la primera que vivirá un periodo extendido más allá de lo que nunca hemos experimentado. He visto que aquí, en Avilés, están haciendo Hécuba, de Eurípides. Soy gran fan de la tragedia griega. Mi autor favorito es Sófocles. ¿Cuántos años vivió Sófocles?

No lo sé.
¡Noventa! Una edad aceptable hace 2400 años… Fue excepcional, pero no un milagro. Hoy en día noventa años es una buena edad. Alguna gente vive cien, quizás alguna gente en los montes Urales 110. Eso es todo. Creo que alrededor de 115 es lo máximo que se ha documentado. Así que el último miembro de mi generación morirá a los 115 años más o menos o empezaremos a vivir más, seremos los primeros en vivir 120 años. Creo que es una realidad tecnológica y va a pasar. No hay nada milagroso o sobrenatural en la muerte, es un proceso bioquímico. Yo preferiría vivir más.

Religión “Creer en el más allá es la noción humana más perniciosa que hay”


¿Por qué?
En primer lugar porque disfruto de la vida. En segundo lugar por motivos tales como comunicación con extraterrestres. El único modo de comunicarse a través de miles de años luz es una vida más prolongada. Si no, haces una pregunta pero cuando llega la respuesta será otra persona quien la obtenga. Así que necesitamos vidas más longevas para ser parte de la civilización cósmica.

Así que necesitamos una vida más larga para debatir grandes cuestiones filosóficas…
Sí, porque todavía quedan tantas preguntas… como por ejemplo si existe el libre albedrío o no. Es una pregunta interesante. O el debate sobre el aborto y cuándo comienza la vida, algo sobre lo que estoy escribiendo en mi última novela. Hemos estado debatiendo sin progresar mucho. Una posible respuesta es que son asuntos que se tarda más décadas en resolver. No ha habido filósofos que hayan pensado sobre ello durante más de un siglo, y son preguntas que quizás necesitan 120 años de estudio y contemplación. Simplemente reiniciamos y dejamos las preguntas a la nueva generación. Una vida más larga es sin duda necesaria.

¿Por qué escribes ciencia ficción en lugar de fantasía?
Aunque se tiende a meterlas en el mismo saco yo creo que son antitéticas. La ciencia ficción trata sobre cosas plausibles que pueden ocurrir. Siempre hay un modo de llegar desde nuestra realidad a una historia de ciencia ficción. El modo normal es que el tiempo pase y ocurran grandes cambios en nuestra tecnología y estructura social. Nunca hay un modo de pasar de nuestra realidad al mundo de la fantasía. La fantasía trata sobre cosas que no pueden pasar. Creo que la ciencia ficción es importante como literatura porque habla sobre cosas que quizás ocurrirán en el futuro. Su trabajo no es predecir el futuro sino presentar todas las opciones para que como especie podamos decidir qué futuro queremos hacer realidad.

Fantasía “Un mensaje con raíces en el mundo real es más importante que un cuento de hadas y siempre lo será”

Quieres decir que se puede utilizar para hacernos pensar…
Quiero decir que en fantasía derrotas a los orcos, matas elfos, consigues el anillo y vuelves a La Comarca, pero no tiene nada que ver con la vida real. Aunque a veces un escritor de fantasía de gran ambición literaria puede encontrar un modo de decir algo interesante sobre la condición humana a través de metáforas, el hecho de que la narrativa se sitúe en el medio de lo imposible tiende a restar importancia a lo que se dice. Nadie dice que El Señor de los Anillos sea una obra importante, es entretenida y está muy bien escrita, pero no es importante. Fahrenheit 451, traducido ¡Celsius 232! [El nombre del festival en el marco del cual se lleva a cabo la entrevista] es importante. Un mundo feliz, ciencia ficción, es importante. Incluso La máquina del tiempo, de H. G. Wells, que trata sobre la estructura social británica, es importante. Un mensaje con raíces en el mundo real siempre es más importante que un cuento de hadas, y siempre lo será.

Has estado enseñando ciencia ficción a escritores jóvenes. ¿Tenemos talento para años? ¿Vive la ciencia ficción un buen momento?
¡Sí que lo está! Hay escritores excepcionalmente buenos ahora mismo, y la calidad de la prosa es mucho mayor de lo que solía ser. Internet ha cambiado el mundo de forma maravillosa. Gracias a Internet tengo al menos veinte personas, expertos y colegas, que leen mis manuscritos antes de publicarlos. Los comentarios son inestimables. Algunos de ellos se centran en el estilo o en los aspectos técnicos, otros en el comentario político de la obra… la calidad de la obra aumenta mucho. La mejor ciencia ficción que se ha escrito nunca se está escribiendo ahora mismo. Dentro de cincuenta años, en el año 2063 yo tendré 103 años y espero todavía estar escribiendo. De hecho, espero que sea la mejor ciencia ficción que he escrito nunca. Sin duda es buen momento para ser escritor de ciencia ficción.

¿Por qué ahora?
Porque nos estamos volviendo más y más cosmopolitas y hay más países en los que se escribe ciencia ficción. La ciencia ficción fue creada por un francés, Jules Verne, y un inglés, H. G. Wells, y más tarde llegó a Estados Unidos. Hoy en día hay una gran tradición en España, Japón, China, América Latina… Estamos viviendo la edad del Renacimiento de la ciencia ficción.



Ciencia Ficción “La mejor ciencia ficción que se ha escrito nunca se está escribiendo ahora mismo”

Especial entrevistas Festival Celsius 232 de Avilés 2013
  • Entrevista con David Simon, creador de The Wire (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con Cristina Fallarás, periodista y escritora de A la Puta Calle (castellanocatalán).
  • Entrevista con Christopher Priest, autor de El Truco Final (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con Elio Quiroga, cineasta y escritor de El Despertar (castellanocatalán).
  • Entrevista con Ian Watson, creador de la historia de Inteligencia Artificial (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con David Monteagudo, escritor de Fin y Brañaganda (catalán).
  • Entrevista con Steven Erikson, escritor de la saga Malaz: el Libro de los Caídos (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con Ana Campoy, escritora de la serie de libros Las Aventuras de Alfred & Agatha (castellanocatalán).
  • Entrevista con Robert J. Sawyer, escritor de FlashForward (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con Carlos García Miranda, autor de Enlazados y guionista de Los Protegidos y El Internado (castellanocatalán).
  • Entrevista con Joe Abercrombie, escritor de la trilogía La Primera Ley (ingléscastellanocatalán).

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