diumenge, 17 de novembre de 2013

Steven Erikson: “Cuando acabé los libros ya podía atropellarme un autobús que hubiera muerto igualmente satisfecho”

Opinió 
Steven Erikson. Foto de Adrià Guxens


 También podéis leer la entrevista en inglés (VO) y en catalán (T).
Traducción al castellano de Nua Watford

Publicar diez libros de los gordos y de tanta calidad como los de la serie de Malaz: El Libro de los Caídos no es fácil. Pero publicar un volumen al año es aún más difícil; una tarea titánica. Pues esta es el hito que ha conseguido Steven Erikson, un escritor que es trekker hasta la médula y que asegura que no está compitiendo con la saga de George R.R. Martin, aún con las coincidencias que pueda haber en la temática y el público de los dos mundos. Adria’s News habla con Steven Erikson en el Festival Celsius 232 de Avilés descubriendo que no tiene ninguna intención de adaptar su obra para la gran pantalla: “Los libros son demasiado grandes y hay demasiados personajes”. Una acritud hacia el séptimo arte que puede tener origen en el pasado, ya que de joven no pudo pagarse los estudios en cine en la Universidad de Cardiff, incluso cuando lo habían aceptado. Pero de una cosa sí está seguro: “Si hubiera hecho cine, no habría Malaz”. Y tomando esta balanza, los fans tienen claro qué prefieren.


Salgo corriendo del bar donde he comido para llegar a tiempo a la entrevista con Steven Erikson, el célebre autor de la serie fantástica de Malaz: El Libro de los Caídos. Hemos quedado en cinco minutos delante de la carpa de actividades y no quiero llegar tarde. Avilés es pequeño, pero no sería la primera vez que sus calles laberínticas me jugaran una mala pasada. Afortunadamente, llego a tiempo para oír como las campanas repican las cuatro de la tarde. Él aún no ha llegado.
Me siento en un banco y miro mi reloj. Sólo han pasado cinco minutos. Sin tener demasiado más que hacer, aprovecho para repasar mentalmente los temas que quiero tratar con él. No sé cuanto tiempo me dará para hacer la entrevista, pero siempre es mejor tenerlo todo en la cabeza. Por si acaso.
Pero los cinco minutos se convierten en diez, en quince, en veinte, en treinta… y no sé si Steven se ha olvidado de nuestra cita o bien si he sido yo que no le he entendido cuando hemos concertado la hora. Al fin y al cabo, no estoy acostumbrado al acento canadiense… Maldiciendo mi inglés, me levanto cuando sólo falta un cuarto de hora para las cinco y, por curiosidades de la vida, veo Steven en la lejanía, acercándose a mí. Está comiendo un Kit Kat. Cuando me ve, aparta el snack y se acerca más deprisa. “Lo siento mucho. No recordaba que habíamos quedado. ¿Hacemos la entrevista?”, me dice. Definitivamente estoy entre la espada y la pared porque en sólo diez minutos he quedado con otro escritor, Robert J. Sawyer, y por mucho que me guste lo que escribe Steven, un compromiso es un compromiso.
Visiblemente incómodos los dos, intentamos encontrar una solución. A las seis empieza la conferencia de Sawyer, así que me propone de hacer la entrevista a las cinco y media, justo antes. Pienso un instante y accedo. Al fin y al cabo, es mejor entrevistarme con Erikson durante veinte minutos que quedarme sin entrevista. Me señala un bar y me dice que me estará esperando fuera.
Media hora después, esta vez sí, y con la interesante entrevista de Robert J. Sawyer a mis espaldas, me siento con Steven Erikson dispuesto a conocer quién se esconde tras esas gafas de cristal oscuro que nunca ni cuando está disfrutando de una cerveza.



Naciste en Toronto pero te mudaste al Reino Unido, ¿por qué?
He vivido en Reino Unido dos veces pero ahora vivo en Canadá de nuevo. Respondiendo a tu pregunta, tuve dos motivos: mi mujer es inglesa y yo estaba intentando publicar mi primera novela, Los Jardines de la Luna, en Estados Unidos, pero no lo conseguía. No tuve editor durante 18 meses y pensé que quizás en Reino Unido tendría más suerte porque muchos editores en Estados Unidos me dijeron que mis novelas eran demasiado complicadas. No les creí y todavía no les creo, porque ahora mis novelas se venden bien en Estados Unidos, pero los lectores británicos parecían más dispuestos a hacer frente a algo como lo que yo escribía, así que nos mudamos a Reino Unido para encontrar agente y editor.

Se dice que tu serie es alta fantasía. ¿Qué te parece la etiqueta?
Yo no diría que lo que escribo es alta fantasía. Tampoco sé si lo llamaría baja fantasía. Hmm…es fantasía épica. Me inspiré en la Ilíada, ¿Cómo llamarías a la Ilíada? ¿Fantasía alta o baja? Yo diría que tiene elementos de las dos. Me gustó mucho crear una historia en la que no existen el bien y el mal, donde hay una escala de grises, ambivalencia y ambigüedad. ¿Es baja fantasía? No lo sé. Además, gran parte de la alta fantasía está relacionada con la nobleza y la aristocracia, es bastante parecida a la estructura social europea durante la Edad Media y lo puedes llamar alta fantasía porque tiene que ver con príncipes y princesas, reinas y reyes, adalides y todo lo demás. Mis novelas van más allá, desde dioses hasta ladrones callejeros, así que hay elementos tanto de alta como de baja fantasía.

Has creado este universo con tu amigo Ian C. Esslemont. ¿Cómo trabajáis para que no se produzcan errores en la narración ni en la historia de vuestro común universo?
Estoy seguro de que cometemos errores continuamente. Creamos este universo para poder jugar en él, como en un juego de rol y dividimos las historias que teníamos entre los dos. Entonces él utilizó algunos de los personajes que yo había dejado atrás y viceversa. Nos hemos mantenido apartados del camino del otro, quizás ésta es la razón. Además estamos en contacto continuamente y somos muy claros en lo referente a los elementos que queremos seguir llevando adelante aunque al mismo tiempo las cosas se van abriendo.

Objetivo “El final de la saga era como un imán que me empujaba hacia delante””


Tanto Ian como tú escribís libros sobre el mismo mundo que no siguen un orden estrictamente cronológico. ¿Qué orden recomendarías a un nuevo lector?
¡Uau! [Piensa]. Alguna gente encuentra que mi primera novela, Los Jardines de la Luna, es algo complicada, así que he recomendado a gente empezar por Las Puertas de la Casa de la Muerte, la segunda novela, y parece que funciona. Por otro lado, la novela corta de Ian, La Noche de los Cuchillos, es la primera cronológicamente; ocurre entre mi prólogo de Los Jardines de la Luna y el resto de la novela. Yo diría que se puede empezar por cualquiera de ellas.

En el 2000 dijiste que tu serie Malaz: El Libro de los Caídos tendría un total de diez libros. Me sorprende que acabó teniendo ni más ni menos que diez libros. ¿Cómo supiste desde el principio lo larga que iba a ser?
Bueno, fue una decisión más o menos arbitraria, pero quería un reto. Especialmente en una serie larga no quieres aburrir al lector, no quieres que sea capaz de anticipar lo que va a pasar, así que sorprender a los lectores a lo largo de diez libros ha sido un gran desafío. Pero tienes razón, tenía escenas finales que tuvieron que esperar diez u once años antes de que pudiera llegar a ellas. El final de la serie era como un imán que me impulsaba hacia adelante.

Escribiste casi un libro por año. ¿Fue difícil?
No lo sé. Veo escritores como Robert J. Sawyer, o incluso Joe Abercrombie y me doy cuenta de que consiguieron publicar sus libros a una edad mucho más temprana que yo. Tardé ocho años en encontrar editor para Los Jardines de la Luna. A veces estaba impaciente. Bueno, no impaciente, pero sentía la necesidad de asegurarme de que iba a acabar la serie. Recuerdo una anécdota en la que una mujer de 76 años estaba en una firma de libros de Robert Jordan [autor de La Rueda del Tiempo] y cuando llegó su turno le preguntó que cuándo iba a acabar la serie porque no quería morir antes de ello. Me impactó mucho. Hay lectores que esperan, no solo a que continúe la historia, sino a que ésta acabe. Lees toda la serie por una razón. El escritor va a llegar a algún sitio y lleva al lector con él; entonces hemos acabado. Para mí es un gran placer escribir. Siempre he escrito rápido, pero es genial poder escribir un libro al año y no tener que preocuparse por nada más.

Fantasía “Creo que es el único género donde tu puedes hacer de una metáfora algo real”


Al principio de Los Jardines de la Luna mencionas una palabra que parece que te gusta mucho: “ambición”.
Si para mí algo no es un reto tampoco lo será para el lector. Supongo que en algún momento decidí que la escritura activa me recompensa porque supone un desafío. La escritura pasiva, por el contrario, es familiar y cómoda; algo que casi puedo escribir mientras duermo. Lo que quiero es ese desafío a todas horas. Supongo que esta es una de las razones de mi ambición. Si lo vas a hacer lánzate y crea un mundo y una historia a la que la gente pueda volver una y otra vez. Muchos de mis fans dicen que la segunda y tercera vez que leen las novelas las disfrutan, si cabe, más que la primera vez. Así que la ambición ha hecho algo por los libros, supongo que ha añadido profundidad y resonancia.

¿Crees que alguna vez escribirás una serie tan grande como ésta?
No. Cuando acabé el último libro estaba en un estado psicológico raro. Durante diez o quince años viví la serie y el mundo que había creado. Cuando acabé sentí que si hubiera salido a la calle y me hubiera atropellado un autobús, hubiera muerto satisfecho. De algún modo es alarmante. Sientes que has hecho lo que te propusiste y es tu legado, para bien o para mal, pero eres tú el que lo ha creado. Tardé mucho en recuperar energías y volver a sentarme a escribir. Con la serie sentía que había hecho todo lo que podía; ya estaba fuera de mis manos.

¿Cómo te ha influenciado tu formación académica como arqueólogo y antropólogo a la hora de escribir?
Me interesaba la creación y caída de civilizaciones porque era arqueólogo y supongo que también me interesaba cómo las civilizaciones van en ciclos y estudiar qué sobrevive. Por ejemplo, vi muchos elementos rurales viniendo en tren desde Madrid. Me di cuenta de que aunque el Imperio Romano tuvo una gran presencia en Reino Unido, allí prácticamente no ha sobrevivido la arquitectura, pero el estilo arquitectónico en España es fundamentalmente romano. No solo los monumentos arqueológicos, sino también el estilo es persistente más allá de la civilización romana y ahora es emblemático aquí. Pues me encanta darme cuenta de este tipo de cosas.

George R.R. Martin “Si hubiera creído que había algún tipo de rivalidad o competición entre nosotros, he perdido por bastante”


¿Por qué prefieres la fantasía a la ciencia ficción?
Creo que es el único género que te permite tomar una metáfora y hacerla real; mientras que en cualquier otra instancia es llevarlo un poco demasiado lejos, incluso en ciencia ficción. Con el género fantástico si quieres puedes hacer cualquier metáfora real con seres vivos, lo que permite hacer comentarios sobre la condición humana y nuestra realidad con más libertad que de cualquier otro modo.

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
Empecé una trilogía de la que ha salido el primer libro, Forge of Darkness, que cronológicamente se sitúa cientos de años antes a la serie de Malaz. Además, estoy a medias de una novela, pero me di cuenta de que necesito un descanso, estaba muy cansado. Pero el descanso que me tomé fue para escribir una novelita de 75.000 palabras. Es una novela que parte de Star-Trek que se llama Willful Child y que será mi próximo libro, que creo que saldrá a principios de año. Fue muy divertido cambiar completamente de voz y estilo para escribir una comedia excesiva, básicamente. He sido fan de Star-Trek durante muchos años, es uno de mis universos favoritos… Así que no importó que tomase algunas citas; todo de buena fe, por supuesto. Ahora tengo el segundo libro por acabar y creo que le diré a mis agentes y editores que necesito tomarme un descanso durante un año. Quiero recargarme para asegurarme de estar al cien por cien en el tercer libro.

En la sobrecubierta de tu libro Forge of Darkness hay un comentario que dice que el libro les interesará a los fans de George R.R. Martin “por sus personajes e intriga, pero que va mucho más allá en lo que concierne a la imaginación”. Esto ha creado controversia entre los fans de Martin.
Nunca lo he entendido. Antes de nada, si creyera que hay competición o rivalidad entre Martin y yo, he perdido a lo grande, así que en ese aspecto no hay competición, pero desde el principio supe que los fans han creado dos comunidades, aunque George y yo nunca hemos pensado de ese modo. Hablamos hace unos años, al principio de la serie, y ambos sabemos que empezamos en este mundo como fans antes de ser escritores, y sabemos que los lectores del género fantástico lo leen todo, que son lectores voraces. También es interesante la coincidencia de que Los Jardines de la Luna, mi primera novela, y Juego de Tronos salieran al mismo tiempo. Independientemente, ambos tuvimos la noción de que debíamos matar personajes. Fue 100% coincidencia.

Ambición “Escribir algo que es familiar y cómodo es algo que casi puedo hacer durmiendo”


Utilizas un pseudónimo. ¿Por qué?
No fue mi elección. Por aquel entonces publicaba ficción contemporánea con mi nombre y cuando los editores en Reino Unido vieron que iba a publicar una novela de fantasía llamaron a mi agente y le dijeron que tenía que encontrar un pseudónimo.

¿Por qué Erikson, entonces?
Es el apellido de soltera de mi madre. Entonces, cuando el libro se hizo más y más popular y firmé un contrato de nueve años, mis primeros editores volvieron y dijeron que habían cambiado de opinión y que querían publicarme, pero ya era demasiado tarde.

Siendo de Canadá, ¿qué te parece el debate sobre la independencia de Quebec?
Muy buena pregunta. Nunca me lo habían preguntado antes. Supongo que en el sentido práctico sería muy difícil que Quebec se volviera independiente, y creo que es aplicable a la mayoría de las regiones y provincias que tienen su propia identidad cultural y se han visto sometidas en un país más grande. Económicamente es extremadamente difícil, pero admiro lo que ha hecho Quebec en lo referente a su cultura, el apoyo a las artes y la lengua francesa. Es extraordinario y sería genial que le resto de Canadá se involucrase tanto. Admiro su esfuerzo por mantener su identidad cultural de un modo positivo a través de las artes. Para mí esa es la dirección correcta.

Cualidad “Si no me desafío a mi mismo, el lector no tendrá ningún reto”

Especial entrevistas Festival Celsius 232 de Avilés 2013
  • Entrevista con David Simon, creador de The Wire (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con Cristina Fallarás, periodista y escritora de A la Puta Calle (castellanocatalán).
  • Entrevista con Christopher Priest, autor de El Truco Final (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con Elio Quiroga, cineasta y escritor de El Despertar (castellanocatalán).
  • Entrevista con Ian Watson, creador de la historia de Inteligencia Artificial (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con David Monteagudo, escritor de Fin y Brañaganda (catalán).
  • Entrevista con Steven Erikson, escritor de la saga Malaz: el Libro de los Caídos (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con Ana Campoy, escritora de la serie de libros Las Aventuras de Alfred & Agatha (castellanocatalán).
  • Entrevista con Robert J. Sawyer, escritor de FlashForward (ingléscastellanocatalán).
  • Entrevista con Carlos García Miranda, autor de Enlazados y guionista de Los Protegidos y El Internado (castellanocatalán).
  • Entrevista con Joe Abercrombie, escritor de la trilogía La Primera Ley (ingléscastellanocatalán).

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