diumenge, 26 d’abril de 2015

Organizadores Celsius 232: “Mucha gente es friki y no lo sabe”

Opinió 
Diego García Cruz, Cristina Macía y Jorge Iván Argiz.    Foto: Anna Guxens.

Ni Patrick Rothfuss, ni Tim Powers, ni Brandon Sanderson. Ésta ha sido, sin duda, la entrevista más difícil de conseguir de todo el Festival Celsius 232 de Avilés, pues sus organizadores –Jorge Iván Argiz, Cristina Macía y Diego García Cruz– no paran. Ellos son el dragón de tres cabezas de este evento anual que empezó en 2012, cuando trajeron nada menos que el escritor de Canción de Hielo y Fuego, George R.R. Martin. Desde entonces, el Festival Celsius 232 –un nombre que, al parecer, propuso Cristina a modo de chiste– no ha parado de crecer, convirtiéndose en las mini-vacaciones que todo friki de la fantasía, el terror y la ciencia ficción espera con ansias cuando cae el verano.
Jorge, Cristina y Diego me reciben con ojeras en un bar en el que tomaremos un rápido refrigerio y me confiesan que Adria’s News ha sido el único medio que ha conseguido reunirlos a los tres para hacerles una entrevista este año. Será un encuentro muy intenso, lleno de humor y acelerado; muy acelerado, no sea que llegue la hora de alguno de los muchos actos programados en los que participan. Justo antes de empezar, Diego me pregunta con una sonrisa si necesito que me haga la traducción simultánea de la entrevista, una oferta que ahora parece una broma, aunque dadas las dificultades que he tenido para transcribir nuestra entrecortada charla, pienso que no me habría ido nada mal…

Creo que la primera pregunta es obligatoria, más aún dada la dificultad que he tenido en reuniros a los tres de golpe para esta entrevista. ¿Cómo os coordináis y funcionáis como equipo para organizar el Celsius 232?
Jorge Iván Argiz: No trabajamos juntos.
Diego García Cruz: No nos coordinamos.
Cristina Macía: Nos odiamos, nos caemos mal, nos boicoteamos constantemente…
Diego: De hecho, uno dice “no me gusta nada la obra de tal autor” y el otro lo llama...
Cristina: Para putear…
Jorge: Si uno dice “tengo este ayudante, el otro dice “este ayudante es una mierda”, y vamos así haciendo cosas.
Cristina: Y así va saliendo, va saliendo…

Pues parece que va saliendo bastante bien, visto el éxito de este año y las ediciones anteriores.
Jorge: La verdad es que nos conocemos desde hace muchos años.
Diego: Hemos pasado por mil batallas distintas juntos i funcionamos sin hablar, así va.
Cristina: Y todo funciona genial gracias a que odiamos más a otra gente que entre nosotros [Risas].

Camaradería “Todo funciona genial gracias a que odiamos más a otra gente que entre nosotros”

Diego, Cristina y Jorge con Adrià Guxens (entrevistador). Foto: Anna Guxens

Y ya que decís que os conocéis de hace tantos años, ¿la idea del festival nació también hace muchos años?
Jorge: La actuación definitiva fue a raíz de que Martin venía, aunque en realidad ya desde hace años se había pensando hacer un festival en Avilés. De hecho, originalmente iba a ser una cosa sobre magia y luego, posteriormente, cuando lo hablábamos Cristina, Diego, yo y más gente, dijimos que podríamos hacer un festival en Avilés de terror que se llamara Miedo. Hablamos de varias opciones pero eran ideas que quedarían ahí apartadas hasta que un día cobran forma definitiva y el destino confabula para que salgan adelante, ¿no?
Cristina: El chispazo fue exactamente que George R.R. Martin tenía desde hacia muchos años apalabrado un viaje a Asturias; una visita para sus fans asturianos, que iba a ser en la Semana Negra, pero ellos no se acabaron de poner por motivos políticos en la ciudad y no acabaron de decidir las fechas hasta marzo. En febrero nos dijeron “cancelamos la visita de Martin”, y nosotros dijimos “¡Avilés mola!” [Risas].
Jorge: Fue el empujón que necesitábamos.
Diego: Lo que teníamos claro de todas formas desde el principio, aunque haya ido cambiando el nombre del proyecto, era el modelo de evento que queríamos. Tenía que ser un festival abierto, un festival en el que no se pagase entrada, un festival hecho por aficionados y para aficionados dónde reunir a gente que adore género de todo tipo y poder presentarlos a quién se quiera acercar, y además descubrirlos una ciudad tan bonita como es Avilés.
Cristina: Lo que nos dio Martin, sobretodo, fue la posibilidad de empezar a lo grande, en vez de ir labrándonos una fama a lo largo de cinco años pudimos decir “estamos aquí. ¡ESTAMOS AQUÍ!”

¿Y cómo lo hicisteis para aguantar el tipo después de Martin? Imagino que el año siguiente fue difícil…
Cristina: Ese fue el gran reto.
Jorge: El secreto, sobretodo, es que ya desde el primer año tuvimos claro que no íbamos a hacer una MartinCon. Martin era, evidentemente, la cabeza del proyecto, pero ya lo vistes tú, que estuviste, tenía el 5 % de las actividades que se hacían en el festival, que tenían mucha afluencia de público, por supuesto, pero construimos alrededor un festival en el que vino Glukhovsky y en el que había otras actividades. Pero estoy totalmente de acuerdo que la fuerza del nombre de Martin, el poder de convocatoria de Martin, que la gente llegó y vio que era un festival que iba mucho más allá de Martin, así que seguimos con esa idea.

Festival “Siempre tuvimos claro que no se pagaría entrada, y que sería hecho por aficionados y para aficionados”

Jorge Iván Argiz.                                                            Foto: Anna Guxens.

E imagino que él fue decisivo para que hubiera un segundo Celsius, ¿no?
Cristina: Sobretodo nos ahorró cinco años de boca a boca diciendo lo buenos que somos.
Diego: Nos permitió llamar a la puerta con mucha fuerza.
Cristina: Exacto, al año siguiente llamamos a la puerta de David Simon y David Simon dice, “Ah, ¿el festival dónde estuvo George Martin? ¡Pues claro que me apunto!” Y este año ha pasado lo mismo con Patrick Rothfuss y Brandon Sanderson.
Diego: Ha ido creciendo exponencialmente.
Jorge: Es como una pirámide invertida: lo empieza uno que conoce a dos, y luego esos dos conocen cada uno a otros dos, y así sucesivamente...

¿Ha eclipsado el Celsius a otros eventos culturales de la zona, como la Semana Negra, por poner un ejemplo?
Jorge: No, porque en realidad cada uno tiene su espacio. Tú imagínate que eres un ciudadano que vives aquí, que es por los que se hace la cosa, ¿no? Pues si tienes 25 festivales en fechas más o menos distintas, mucho mejor, porque tienes un montón de oferta y luego ya te repartirás, depende del gusto que tengas, para ir a uno u otro, o a todos.
Cristina: Habría un problema, quizás, si ocupara las mismas fechas, pero no solamente no ocupa las mismas fechas, sino que tratamos elementos complementarios, nos damos feedback muy buenos, nos piden ayuda para localizar autores y les pedimos ayuda para localizar algo... 
Diego: Coexisten perfectamente porque tienen sus espacios definidos, y lo que se ofrece es programación cultural de calidad al público que quiera acercarse en las vertientes en las que sea. Hasta habría sitio, incluso, para mas festivales, pienso yo...
Jorge: Claro... Si ahora unos chicos hicieran un festival de cómics en Avilés, yo que sé, aunque fuera un mes antes o un mes después del nuestro, yo estaría encantado porque podría estar sin tener que preocuparme de todo y la gente seguiría viviendo a Avilés,  generando aún más sinergia sin que la gente dejara de venir al tuyo. Si eso pasara es porque algo habríamos hecho mal, pero tendríamos que mirar más dentro que fuera.
Cristina: Tú vives en Barcelona, y conoces lo que es el “Triángulo Friki”...

Expansión “Martin nos ahorró cinco años de boca a boca diciendo lo buenos que somos”

Diego, Cristina y Jorge Iván y Adrià.                         Foto: Anna Guxens.

Sí, alrededor de una manzana cerca del Arco del Triunfo.
Cristina: Exacto, alrededor de lo que era el antiguo Gigamesh y del Nuevo Gigamesh. Pues a partir de ahí se han ido conglomerando Norma Cómics, Kaburi y otros, que hacen literalmente un triángulo, y que no sólo conviven perfectamente, sino que se retroalimentan. O sea, tú vas allí y a lo mejor no irías por una de la tiendas, pero ya que estás allí a lo mejor visitas varias.
Diego: Es un ecosistema, lo que se crea, en realidad.
Cristina: Exacto, no es una competencia. Es todo lo contrario: es una simbiosis brutal.

Aquí en el Celsius, por supuesto tenemos literatura, pero también hay cómics, sesiones de cine e incluso ya se introducen los videojuegos. ¿Hasta dónde queréis abarcar dentro del género?
Cristina: ¿Y por qué nos vamos a poner un límite?
Jorge: Es que no es un festival literario. Es un festival sobre la creación de géneros. Como dices, se apoya muy fuertemente sobre la literatura, pero es un elemento más; hay cine en la calle o televisión, y consideramos algún día hacer pues fotografía de género, que también la hay. Y por lo que respeta al videojuego, éste ha venido para quedarse de forma fija.
Cristina: Lo que nos negamos es a ponerle límites a la narrativa. La narrativa ya se ha salido del soporte papel, les guste o no a los dinosaurios. Y el papel está ahí, se va a quedar ahí y no va a morir, igual que el cine no mató al teatro y la televisión no mató al cine. O sea, aquí los apocalípticos han perdido una vez más. El soporte papel es un soporte más de la narrativa, que también está en los videojuegos, en el teatro, en el cine, en el cómic, y en todo lo que nos apetece. No vamos a decir que no a nada; nos lo vamos a pasar en grande con todo.
Diego: Hay historias en cualquier formato, hasta en canciones. Lo que pasa es que eso ya sería lírica, y me parece que sería pasarnos un poco, aunque...
Jorge: Yo no lo descarto, no lo descarto...
Diego: Todo lo que sea contar historias va a contar con nuestra atención.

Fracaso “Si la gente dejara de venir tendríamos que buscar la causa más dentro que fuera”

Cristina Macía.                                                                Foto: Anna Guxens.

Quería preguntar por el nombre del festival. ¿Por qué Celsius 232 y nombre y no La Fundación de Avilés o Crónicas Asturianas?
Jorge: ¡Qué bueno!
Cristina: No está mal.
Jorge: Pues porque no se nos ocurrió a nosotros.
Cristina: ¿Por qué no nos lo dijiste antes?
Jorge: Lo de La Fundación de Avilés encaja muy bien para otra cosa que tenemos pensado hacer en el futuro… En realidad sí recuerdo cómo surgió por primera vez el nombre de Celsius 232, que no fue aquí. Recuerdo que estábamos en casa de Cristina cuatro personas y creo que fuiste tú la que lo dijo como un chiste, creo recordar.
Cristina: Sí.
Jorge: Y nos reímos todos mucho, pero de repente dijimos “para, para, para, para...”
Cristina:...¡A ver espérate, que pongo en el Google Convertor “451 en Celsius”!
Diego:  Estáis desvelando uno de nuestros secretos de trabajo, ¿eh? [Risas].
Cristina: Que básicamente son coger unas cervezas y un poco de tequila y emborracharse…
Jorge: Yo anteriormente había dicho otros 16 títulos mejores, pero... [Risas].

Presente “La narrativa ya se ha salido del soporte papel, les guste o no a los dinosaurios”

Diego, Cristina, Jorge Iván y Adrià.                              Foto: Anna Guxens.

Antes decíamos que Martin ayudó mucho a las ediciones posteriores, pero ¿cómo se convierten tres frikis en los reyes de los frikis para conseguir la  influencia necesaria y poder llevar a los más grandes desde el primer año?
Cristina: Porqué hay una frase que se llama “fandom is a way of life”, querido, y entonces llega un momento en que ya no eres un fan de 20 años que abre las cajas –ésta era yo, primero, ¿eh?, por si a alguien le cabe duda– que abre las cajas de los cómics para sacar el Watchmen, de repente eres una fan de 40 que está traduciendo a George Martin y, entonces, ya teníamos el contacto.
Diego: ¿Los frikis tenemos Rey? ¡Yo que siempre he sido republicano! [Risas]
Jorge: Hay una cosa, fíjate, hace 10 años los frikis eran la minoría ruidosa, vale, y ahora la gente se ha dado cuenta que vamos cambiando. Pues ahora somos la mayoría, si acaso no tan silenciosa, pero la mayoría. Eso, básicamente, es generacional porque los que hace años empezábamos ese fenómeno recordamos a nuestros padres diciéndonos “deja esas tonterías y ponte a hacer no sé qué”, pero hemos ido teniendo hijos, o amigos, o lo que sea, y te los miras de otra forma distinta. Nos retroalimentamos, y toda esa gente ahora son jueces, policías, profesores, por lo que el frikismo se activa de otra manera. De hecho mucha gente es friki y no lo sabe. Mucha gente te dice “yo es que ciencia ficción no leo”, y ves que lleva en la mano el libro La carretera.  Y te dirán “es que no pone ciencia ficción por ningún sitio”, pero ¿acaso no es post-apocalíptica?

Al final del Celsius 2013 ya sabíamos algunos de los nombres grandes del Celsius 2014. ¿Se sabe ya algún nombre para el Celsius 2015? [a estas alturas ya se saben algunos, como Adrzej Sapkowski o Ramsay Campbell, entre otros].
Diego: Mira, te digo tres. Jorge Iván Argiz, Cristina Macía y Diego García Cruz. [Risas].
Jorge: Sí sabemos, sí sabemos. Lo que pasa es que el año pasado...
Cristina: No, no. Déjalo... Sí. Sí se saben. ¿Alguna otra pregunta? [Risas].

¿Quién os gustaría traer?
Diego: A Asimov. A mí me encantaría traer a Asimov. Contrasta muy bien
Jorge: Con el nombre que tenemos, a Bradbury. Sería perfecto. [Risas]. Ahora en serio. Si pudiéramos resucitar a alguien ¿a quién os traeríais?
Diego: Robert E. Howard.
Jorge: Yo tiraría cara o cruz entre Bradbury y Matheson.

Nuevos soportes “El videojuego ha venido para quedarse de forma fija en el Celsius 232”

Diego García Cruz.                                                          Foto: Anna Guxens.

Quería preguntaros como expertos en el tema porqué aún existe ese prejuicio sobre la fantasía…
Cristina: ¿Existe?
Jorge: A veces el prejuicio es para dentro.
Cristina: Hay dinosaurios. Tiene razón. Hay dinosaurios que dicen “esto sucede en Avilés, entonces no puede ser muy importante”.
Jorge: Bueno, incluso yo he conocido a gente que dice que Papá Noel no existe...
Cristina: Blasfemos y herejes…

¿Cómo está el nivel literario de los autores de género de España comparado con el de otros países?
Cristina: acojonante es la palabra clave.
Diego: Creo que hay una generación muy buena que realmente sí está tirando para adelante y se está ampliando el mercado. Quizás a veces haya gente que no es consciente, pero tenemos una presencia fuerte no en una, sino en varias generaciones.
Jorge: Yo estoy seguro que muchos de autores españoles si hubieran estado bien publicados en inglés hubieran estado ahora publicados en 60, 70. 90 países de igual a igual, como mínimo, que muchos de los nombres potentes que oímos.

Y un libro cada uno de autores vivos.
Jorge: ¡Uf!
Cristina: Yo siempre digo algo de lo último que he leído, así que te digo Un minuto antes de la oscuridad, de Ismael Martínez Biurrun.
Diego: A mí me estas poniendo en un aprieto ahora mismo, así que te diré el último que he leído, aunque no puedo decirte cuál es [Risas].
Jorge: Yo, el más destacado de la última tanda que he leído es Future de Dmitri Glukhovsky.

Inclusión “Todo lo que sea contar historias va a contar con nuestra atención, no vamos a decir que no a nada”
Cristina, Jorge Iván, Diego y Adrià.                                 Foto: Anna Guxens.

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