divendres, 10 d’agost de 2012

Javier Ruescas: “Tengo memoria para quién me ayuda y quién no”

Opinió 



Si voleu llegir la traducció al català ho podeu fer aquí.

Javier Ruescas es genio y figura. Es optimista y se muestra cercano en todo momento. Me dice que una vez quiso ser actor y bien podría serlo porque es muy expresivo cuando hace referencia a sus recuerdos y experiencias pasadas. Pero es que una persona que publica su primer libro a los 21 años tiene que ser alguien muy especial; y así es Javier. Adria’s News habla con este jovencísimo escritor en el Festival Celsius 232 de Avilés y acaba estando seguro que no tardaremos mucho en oír hablar más de él porque su pasión y su ambición le llevaran muy lejos.







Publicaste tu primer libro a los 21 años. ¡Eras muy joven!

Pues sí. Estaba flipado. Fue una sorpresa tremenda, pero también un alivio y un honor que la Editorial Versátil, que encima estaba arrancando, confiara en mí. Yo me acuerdo estar con mi novia y le dije “¿Quién nos iba a decir que iba a ser esta novela (Cuentos de Bereth I) la que rompiera la barrera de la publicación?”.

¿Que significó para ti poder publicar un libro?

Para mí fue un sueño hecho realidad. Creo que tanto Versátil como yo fuimos aprendiendo a la vez. O sea, las editoras llevaban en el mundo editorial desde hacía tiempo, pero Versátil nació prácticamente con Bereth. Recuerdo muy bien que el día en que me tenían que llegar los libros tenía clase por la mañana y trabajo por la tarde y estaba superemocionado. Llegué por la noche y grité a mi madre: “¿Dónde están los libros, dónde están?” Y no estaban. Pero a mitad de la cena llamó la vecina y dijo “Ha llegado esto”, y yo, “¡Aparta!”. Coger el libro me hizo una ilusión enorme pero sin embargo no tanta como esperaba porque había vivido mucho todo el proceso.

Era un camino de emociones que culminaba allí.

Sí, y fue muy sorprendente para mis amigos, porque claro decían “Éste es el que escribe”, pero algunos no se lo creyeron hasta que vieron el libro publicado. Aquello me hizo muy feliz.

¿Cómo puede una persona tan joven abrirse camino en el difícil mundo editorial?

No tengo ni idea, te lo juro. Yo no he hecho nada en particular, nada antinatural; no he hecho nada artificial que yo sepa para conseguir algo. Yo escribo porque necesito contar unas historias y para comprender mi realidad, que es sólo mía, y puede ser diferente a la de las otras personas. Pues yo llego a esta realidad a través de la escritura, así como otros llegan a través de la música o la poesía. Eso es lo principal para mí. Tengo que escribir siempre cosas que de verdad me interesen y me preocupen.

Se te ve una persona muy activa…

Sí. Soy una persona muy activa y muy nerviosa, y cuando el libro ya está en la calle, propongo ideas al editorial de promoción, etc. Intento ser una persona muy cercana a los lectores ya que soy lector, antes que escritor, y me recuerdo de pequeño haciendo las colas para que Laura Gallego me signara los libros. Yo esta parte no la olvido y espero no olvidarla nunca. Si alguna vez dejara de ser próximo a los lectores sería más por falta de tiempo no por falta de ganas. De momento contesto todos los mensajes que recibo por cualquier medio.

Quizás el personaje del escritor está un poco mitificado…

¡Claro! Sobre todo cuando eres joven, que ves la figura del escritor casi inalcanzable. Ves a un autor como George R.R. Martin y dices “¡Buah!”, pero es un ser humano como tú y como yo, y también se levanta, y a veces está cansado y a veces se encuentra mal, como todo el mundo. Y cuando eres autor te das cuenta de todo esto. En las presentaciones veo a los niños temblando, pues no saben cómo decirte que les ha gustado mucho el libro. A veces dicen “¡Qué cercano, qué buen tío eres!”, pero es que yo soy lo más normal del mundo.



Literatura  “Cuando eres joven ves casi inalcanzable la figura del escritor”



El mundo editorial también da un poco de miedo. ¿Es también “lo más normal del mundo”?

Sí. Sé que parece un monstruo de hierro gigante que se va a comer y que va a  destrozar el manuscrito, pero sin embargo lo forman personas tan humanas… Tu lo que quieres encontrar es un lector y ahí vas a encontrar un lector. Por eso tienes que entender que se lo estás mandando a personas y no a un ordenador. Si una editorial te pide un capítulo de un libro, tus datos biográficos y el resumen de la novela, pues dale esto. Si quiere más ya te pedirá. Es muy desconocido el proceso editorial e intento limar todas las dudas al respeto a quienes me preguntan.

¿Te han infravalorado alguna vez por ser un escritor tan joven?

En mi caso no o si ocurre no me lo dicen en la cara. Pero yo todo lo que me encontrado hasta el momento han sido facilidades y muchísima ayuda, amigos y compañerismo. Al menos en el mundo juvenil hay muchísima compenetración. Es que somos todos amigos. La suerte que tuve es que publiqué Bereth un marzo y en abril fui a Sant Jordi. Y a Sant Jordi conocí a un montonazo de autores, como Susana Vallejo, por poner un nombre. Y después vino el primer festival de sagas fantásticas y nos reunieron a todos allí, en un hotel. ¡Pero es que estaban todos! Y a mí, el poder conocer y poder hablar con todas esas personas me motivó muchísimo y creé con ellos vínculos ya no sólo profesionales, sino personales.

Entonces este festival también debe de ser una reunión de amigos…

Pues sí. Al fin y al cabo, las presentaciones las hacemos todas entre nosotros porque nos hemos escuchado un montón de veces. Pero ya te digo, el hecho de ser joven te hace diferente y es una ventaja para mí. Yo soy joven ahora pero ya creceré y tengo memoria para quién me ayuda y quién no. En el futuro quizá soy yo quién los ayude a ellos.



Compañerismo  “En el mundo juvenil hay muchísima compenetración”



Situémonos unos años atrás. ¿Eras buen estudiante?

No. Ciertamente no era muy buen estudiante. Era de cincos y seises. Las letras tampoco se me daban especialmente bien ya que lengua la pasaba siempre raspada, igual que las matemáticas. A mí me gustaba más la ciencia, y el análisis sintáctico era el infierno para mí. Además no tenía ni idea de lo que quería hacer con mi vida.

De hecho, empezaste estudiando ingeniería pero lo dejaste para comenzar con el periodismo.

Bueno, era lo que más se acercaba a ser escritor porque yo lo de escribir siempre lo he tenido muy claro desde los once años, pero no fue hasta los catorce o quince que dije “voy a hacer una novela larga, la voy a publicar y la va a querer todo el mundo porque soy un niño prodigio”. Luego me dijeron “vete a la mierda”, pero siempre he sido un poco cabezota. Cuando estaba en la ESO me preguntaron qué quería ser de mayor. Y yo decía, “es que quiero ser actor o escritor, pero es que para esto no hay carrera”. No sabía qué hacer. Y a raíz de allí empecé a moverme bastante. Dije “voy a hacer el bachillerato de salud para no cerrarme puertas”. Entonces cuando llegué ahí quise ser domador de delfines pero la cosa era difícil porque tenía que sacar nota para entrar en biología o veterinaria.

¿Cómo te fue la selectividad?

 Lo cierto es que me fue fatal; como el culo, y la media no me dio muy alta.  La aprobé raspada. Mi madre me dijo “haz ingeniería de montes, que no se necesita nota”. Y empecé esta carrera. Total: de los montes a los delfines hay sólo un paso, ¿no? [Risas]. Entonces estuve seis meses en que solo vi algebra y física hasta que me salí de ahí. Ésta fue una decisión muy difícil porque yo por primera vez después de años, dejándome arrastrar por la tradición, tuve que cortar y decir “basta, voy a tomar las riendas de mi futuro en serio”. Me dijeron “lo llevas claro”, y me pusieron en una gasolinera, donde había de hacer de todo a jornada completa. Después, al setiembre, empecé a hacer periodismo y comunicación audiovisual, pero como no era buen estudiante dejé la comunicación audiovisual [Risas].

¿Aún así, tienes claro que quieres ser escritor antes que periodista, verdad?

 Sí, sí. Es que el periodismo yo lo llevo pero por otra rama. He tenido la suerte que cuando empecé a trabajar a la página web de Crepúsculo, que fue la primera web española que se hizo sobre Crepúsculo, y la más grande, nunca imaginé que me aportaría tanto, porque cuando la empecé, Crepúsculo era solo un libro más en la estantería. No era famoso. A partir de allí empezó a crecer todo y se hizo inmenso y cuando empecé a trabajar en periodismo hablé con Alfaguara, con la que yo había contactado anteriormente cuando les había ayudado en las presentaciones de Stephanie Meyer en Madrid. Allí tuve la suerte de ver la otra cara del periodismo.

La parte más institucional, la de los gabinetes de prensa, supongo…

Exacto. Y después estuve trabajando en cine con Aurum, que es la distribuidora de Crepúsculo, y allí aprendí infinito. El mundo del cine es un mundo mucho más activo que el de la literatura: hay fiestas, actores, premieres, ruedas de prensa, fans… Era una locura. Entonces, a raíz de todo este drama mental, nació mi libro Tempus Fugit, que va de unos tipos que pueden robar el futuro a la gente. Cuando te preguntan “¿Qué quieres ser de mayor?” muchos dicen “esto, pero no me atrevo por vergüenza, porque no ganaré dinero, por la crisis, porque es mucho trabajo, etc”. Este fue el argumento de Tempus Fugit, que surgió a raíz de mi propia experiencia de trabajo, ya que de repente me lo pasaba bien en lo que hacía.



Modelos  “¡A Laura Gallego le debo mucho!”



¿Tienes rutinas a la hora de escribir?

Intento escribir todos los días; sin horarios, eso sí, pero intento escribir un capítulo al día, normalmente en mi habitación. Pero nunca se sabe; a veces lo hago en el autobús.

¿Un capítulo? ¿De cuantas páginas estamos hablando?

De unas diez páginas.

¿Planificas mucho tus libros antes de empezar a escribirlos?

La teoría es que planifico, en la práctica es una aventura. Es que la creación es un ente tan libre que no puedes constreñirlo ni ponerle un corsé. Aún así, es muy útil tener un mapa desde el principio para saber cómo empieza, como continua y como acaba. Los finales, en mi caso, me preocupan mucho y por eso los quiero tener muy claros antes de empezar la novela. Después, cuando me pongo a escribir, sí que puedo corregir cosas del esquema principal ya que los propios personajes te pueden sorprender y te pueden hacen girar hacia donde no te lo esperas.

Diriges una revista digital de literatura juvenil que se llama ‘El Templode las Mil Puertas’. Háblame un poco de ella.

El Templo de las Mil Puertas es una revista de literatura juvenil online que hará su quinto aniversario en diciembre. Fue un proyecto de amigos para lectores jóvenes; todos salimos del foro de Laura Gallego, donde conocí un grupo de amigos que ahora son mis mejores amigos, hasta conocí a mi novia, allí. ¡Es que a Laura le debo mucho ya que ella fue la primera autora que fui a ver en una firma de libros! Y ahora, poder hablar con ella, mandarle mis libros y que comparta sus comentarios… Es muy fuerte.

Supongo que la fantasía es el género donde te encuentras más cómodo…

Sí. Yo creo que todos los que empezamos a escribir de jóvenes estamos más cómodos en la fantasía porque creas un mundo y pones sus reglas, y aunque tienes que seguirlas, y eso es lo difícil, tienes más libertad. Pero con lo del Templo somos un grupo de jóvenes que vimos que había un hueco enorme y queríamos llenar ese hueco.  Pensamos en hacer una revista que hablara sólo de literatura juvenil, género que hasta el momento sólo salía publicado en pequeños espacios en los periódicos y revistas especializadas. Queríamos hacer reportajes de todo tipo, entrevistas, reseñas... Y lo más fascinante de todo es cómo hemos crecido. Cada año se están duplicando las visitas. Quizás cada número se descarga ya 12.000 veces. Al principio íbamos poco a poco pero hemos entrevistado a autores de la talla de Michelle Smith o Ricky Jordan, que sólo ha concedido una entrevista, y ha sido al Templo.



Escuela “El análisis sintáctico era el infierno para mí”



Tu nueva novela, Play, saldrá en otoño…

Sí, pero si antes decía que la fantasía me encanta, esto es realismo puro y duro. Un realismo que había adquirido en el cine y en la experiencia de vivir tan de cerca el fenómeno fan. A mí me impresionó mucho cuando vinieron a España los actores de Crepúsculo porque tenían poco más de 20 años. Además, no es lo mismo ver un espectáculo desde un lado de la valla, dónde gritas, que estar en el otro lado, dónde eres tú quién pone las vallas allí, quién llama al de seguridad, quién ve que el hotel tiene un ascensor que va directamente al garaje para que los actores cojan un coche… Esto es lo que el mundo no conoce.

Y en Play te basaste en cómo te sentiste en tu encuentro con los actores de Crepúsculo

Sí, pero cuento una cosa un poco distinta; cuento cómo Internet cambia la historia de dos hermanos que se hacen famosos gracias a Youtube. La curiosidad de esta novela es que yo me planteé cuándo un artista deja de ser un artista para convertirse en un personaje; esta dicotomía entre el talento y la fama. Y esta dicotomía está representada por dos hermanos, Aarón y Leo. Aarón canta muy bien y es precioso todo lo que hace, pero lo hace sólo para él, mientras que su hermano Leo es un chico muy guapo y esperpéntico que siempre ha querido ser famoso. Entonces, cuando Leo encuentra la música de su hermano decide grabarse a si mismo cantando, pero con las canciones de su hermano de fondo. En ese momento ambas fuerzas se unen y este juego es el de Play.

¿Te reconoces en alguno de los personajes?

Me reconozco en ambos,  aunque estos sean muy distintos. Estoy muy ilusionado porque es mi novela más personal.

¿Habrá continuación?

Sí, y eso es una exclusiva que digo ahora aquí en el Festival Celsius. Tengo previsto hacer una trilogía.

Aprovechando que George R.R Martin está aquí, en Avilés, me siento obligado a preguntarte cómo valoras su obra.

Yo tuve la suerte de leer Juego de Tronos cuando la saga todavía no era tan famosa, hace ya cuatro o cinco años. Me leí seguidos los tres primeros libros pero desde entonces no he podido leer ni uno más, aunque los tengo todos comprados, porque he empezado a trabajar, y son libros tan gordos tengo que pararme y siempre que los cojo voy leyendo poquito a poco. Lo bueno que tienen esos libros no es que se haga fantasía para un público mayoritario, sino que hace que esta fantasía sea tan real, con unos personajes tan reales… y aquí es igual que haya dragones.



Play  “Saldrá en octubre y tengo previsto hacer una trilogía”


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada